Síntomas y daños
Las ninfas y adultos extraen nutrientes de la planta y perturban el equilibrio de las hormonas de crecimiento de esta. Como resultado, el crecimiento de la planta se ralentiza y provoca la deformación de las hojas o, si la infestación se produce suficientemente pronto en la temporada, la necrosis de las plantas jóvenes. El retraso en el crecimiento y la defoliación disminuyen la cosecha.
Los pulgones deben extraer grandes cantidades de savia para obtener suficientes proteínas ya que esta es rica en azúcares, pero tiene un bajo nivel proteínico. El exceso de azúcar se segrega en forma de melaza, volviendo el cultivo y su fruto pegajosos. Un moho negro (Cladosporium spp.) se desarrolla sobre esta melaza, contaminando los cultivos de frutas y plantas ornamentales debido a lo cual ya no se pueden comercializar y se disminuye la fotosíntesis en las hojas, afectando la producción.