La polinización con abejorros con Natupol es uno de los mejores ejemplos de cómo es que trabajamos con la naturaleza: una solución natural que impacta directamente el rendimiento y la calidad de la cosecha. Por décadas, agricultores de todo el mundo han utilizado este sistema con gran éxito, pero, todavía muchos usuarios no saben que el trabajo de cada abejorro comienza mucho antes de su llegada al cultivo.
Detrás de cada colmena hay un proceso sustentado en años investigación y experiencia en donde cada detalle cuenta. Aquí te contamos cómo inicia.
Desarrollo en masa
La formación de una colonia de abejorros no es un proceso improvisado. La cría de un nido respeta los ritmos naturales de desarrollo bajo condiciones óptimas y controladas. Abarca alrededor de 21 semanas, incluyendo la fase de hibernación de la reina, quien, al despertar, es estimulada para iniciar la formación de la colonia. Siguiendo los más altos estándares de control, solo los nidos que superan las inspecciones de viabilidad avanzan a la siguiente fase del proceso. Durante esta etapa, un grupo de expertos con años de experiencia se aseguran de que solo las mejores colonias lleguen al cultivo.
Control sanitario para proteger tus cultivos
Antes de que cualquier unidad salga al campo, los abejorros pasan por un filtro definitivo de seguridad en nuestros laboratorios. Derivado de un estricto muestreo estadístico, el equipo de Calidad Biológica analiza muestras semanalmente a las cuales les realizan pruebas para la detección de parásitos y pruebas de PCR molecular para identificar posibles patógenos. Este rigor garantiza que nuestros abejorros no transfieran enfermedades a los polinizadores silvestres, así como a los cultivos. De esta manera, los agricultores pueden estar seguros de que protegemos sus cultivos por medio de un estricto control sanitario.
Empaque, diseño y confort biológico
El diseño de nuestras colmenas además de estético, es principalmente funcional y garantiza el bienestar del abejorro. Utilizamos algodón como aislante para que los abejorros eficienticen su energía y no la gasten generando cera, asegurando que lleguen con fuerza para trabajar en el cultivo. Además, cada caja incluye un tanque de solución azucarada suministrada por capilaridad, suficiente para su vida operativa. Nuestras cajas cuentan con puertas tipo «válvula check» que permiten controlar el flujo de entrada y salida de los polinizadores según las necesidades del agricultor.
Una característica extra que Koppert ha desarrollado es Beevision, un sistema de señales de color que se ajustan al espectro visual propio de nuestros abejorros. Estas señales son colocadas estratégicamente en las cajas de Natupol para optimizar la visibilidad de la colmena, conduciendo a mejores resultados de polinización.
Distribución logística
El éxito del sistema Natupol depende de que los abejorros lleguen en condiciones óptimas. Para esto, las colmenas se organizan en el almacén de producto terminado según su ruta específica de destino. Cada vehículo cuenta con las condiciones adecuadas de transporte, como la temperatura ideal, que les permiten viajar hasta su destino final sin complicaciones. Desde nuestra planta, cubrimos rutas que van desde el centro del país hasta puntos remotos como San Quintín, Baja California. Y lo mismo se repite con las diferentes biofábricas de Koppert en el mundo.
Uso en campo
Tras evaluar las condiciones generales para el establecimiento y desarrollo de los abejorros, el productor recibe sus colmenas Natupol. Una vez instaladas en el cultivo, el nido presenta una vida operativa de 12 semanas de actividad continua en las que las obreras, listas para trabajar, salen a reconocer el terreno en busca de polen. Gracias a su vigorosidad extraordinaria, las Natupol generan un potencial de acción inmediato, visitando las flores de forma constante para fomentar una polinización efectiva. El seguimiento de las colmenas y su actividad se realiza mediante el monitoreo de polinización y algunas acciones de limpieza y cuidado de estas como el acondicionamiento de una barrera protectora para la radiación y una ubicación ideal. El objetivo final es asegurar la obtención de frutos de la más alta calidad, logrando satisfacer los estándares de los mercados más exigentes, como el de exportación.
El resultado: calidad que llega a la mesa
Ya conoces el viaje de los abejorros de Koppert, los polinizadores naturales mejorarán tu rendimiento y optimizarán el desempeño. El diferenciador clave que te brinda Koppert es que obtendrás calidad, certeza y eficacia. Ahora imagina que tus cosechas se encuentran en el anaquel de un supermercado: el fruto es firme y de mayor tamaño y tendrá una vida de anaquel superior. Ese resultado es el éxito del viaje del producto. Al final, cuando el consumidor elija los frutos de tu cosecha, estará eligiendo un producto donde la tecnología y la naturaleza trabajaron en equipo.
¿Te interesa conocer más sobre nuestros sistemas de polinización natural?