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Transformando la protección de cultivos: el auge de los ácaros depredadores

September 08, 2025
Transformando la protección de cultivos: el auge de los ácaros depredadores

Todo comenzó con una vara, un nido de araña y un niño curioso explorando el campo andaluz. Desde muy joven, José Eduardo Belda (gerente de innovación para el sur de Europa) se sintió cautivado por los insectos, una pasión que surgió gracias a su padre, quien disfrutaba filmar insectos en su hábitat natural. Esa fascinación evolucionó hasta convertirse en una dedicación de por vida a la entomología y, eventualmente, en un papel fundamental para dar forma al rumbo del control biológico en España.

Pasión por los insectos y un nuevo comienzo en Almería

Tras estudiar Biología en la Universidad de Granada y especializarse en entomología, José se trasladó a Almería por motivos familiares. Allí se encontró con un entorno agrícola único: una intensa producción en invernaderos y una gran diversidad de plagas que afectaban los cultivos. Para alguien con una mente curiosa y científica, era el escenario ideal para aplicar sus conocimientos a problemas reales del campo.

Su primer paso fue integrarse a un laboratorio de la Junta de Andalucía, donde comenzó a trabajar en el monitoreo y análisis de plagas. Poco después, surgió una oportunidad que marcaría un antes y un después en su carrera: Koppert buscaba un director de investigación.

«Koppert fue la empresa pionera en control biológico en España. Era innovadora, impulsada por la ciencia y la práctica, y supe que quería formar parte de ella», recuerda José.

El Swirskii marca un antes y un después

Uno de los primeros y más impactantes proyectos de José en Koppert fue la introducción de Amblyseius swirskii para combatir la mosca blanca y los trips en los invernaderos de Cartagena y Almería. Estas dos plagas se habían vuelto casi imposibles de controlar con tratamientos químicos: la resistencia a los plaguicidas era alta y las normativas sobre sustancias activas eran cada vez más estrictas.

Este avance marcó un antes y un después. En pocos años, él y su equipo desarrollaron un protocolo confiable y probado basado en Amblyseius swirskii y Orius, que representó un verdadero punto de inflexión.

«Por primera vez, los ácaros depredadores ofrecían una solución viable y escalable para los productores, lo que desencadenó un verdadero cambio de mentalidad en Almería», recuerda José.

A la conquista de las fresas, cítricos y más

Del invernadero al campo abierto, el éxito de Swirski-Mite abrió la puerta a nuevas aplicaciones en distintos cultivos. El equipo de Koppert desarrolló protocolos específicos para controlar la araña roja en fresas utilizando Phytoseiulus persimilis, la misma especie que había impulsado los primeros avances de la empresa décadas atrás.

Pero no se detuvieron ahí. En cultivos de cítricos reemplazaron los tratamientos químicos contra la araña roja por Amblyseius californicus, comercializado como Spical, marcando un hito en la expansión del control biológico más allá del invernadero.

En años recientes, el equipo ha incorporado dos nuevos aliados: Amblydromalus limonicus y Transeius montdorensis. Estos ácaros depredadores se han convertido en la columna vertebral de los protocolos para combatir plagas invasoras como Trips parvispinus y Scirtothrips en cultivos de pimiento.

El poder de los ácaros y el papel de la investigación

¿Por qué apostar por los ácaros depredadores? La respuesta está en su eficacia, adaptabilidad y capacidad para establecerse de forma duradera en los cultivos. A diferencia de otros organismos como los parasitoides, los ácaros depredadores pueden mantenerse activos durante toda la temporada, incluso bajo condiciones climáticas adversas. Esta confiabilidad los ha convertido en una pieza clave dentro de muchas estrategias de Manejo Integrado de Plagas (MIP) en diferentes regiones agrícolas.

Detrás de estos avances hay una base sólida de investigación. Desde pruebas en laboratorio hasta ensayos comerciales a gran escala, el equipo de Koppert España ha desarrollado un proceso riguroso para asegurar que cada solución funcione en condiciones reales del Mediterráneo, muchas de las cuales son similares a las que enfrentan los productores mexicanos.

«Nuestro enfoque de investigación es clásico pero potente: del laboratorio al invernadero y al campo. Y también hemos adaptado formatos, como los sobres de Ulti-Mite, para que resistan el calor y la humedad», explica José.

De cara al futuro: ácaros depredadores en cultivos a campo abierto y su impacto mundial

Actualmente, la demanda de control biológico en frutales y cultivos al aire libre está creciendo rápidamente, y los ácaros depredadores siguen liderando esta transformación. En algunas regiones ya existen poblaciones naturales de estos organismos benéficos, pero reforzarlas mediante liberaciones estratégicas con las soluciones de Koppert ha demostrado ser altamente prometedor.

Combinados con productos microbiológicos, los ácaros depredadores ofrecen una defensa cada vez más eficaz contra las plagas, sin los efectos secundarios ni las restricciones que implican los productos químicos. Esta combinación representa una evolución clara hacia prácticas agrícolas más sostenibles y rentables.

La influencia del departamento de investigación de Koppert en Almería y Águilas ha trascendido fronteras. Lo que comenzó como un pequeño equipo enfocado en adaptar soluciones al clima mediterráneo, se ha convertido en un centro de I+D con impacto global.

«Nuestro crecimiento —en personas, proyectos y experiencia— se remonta al éxito de los ácaros depredadores. Fueron la clave para construir un ecosistema de control biológico que funciona para los productores, en todos los climas», afirma José.

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