¿Por qué utilizar especies de Trichoderma es una excelente idea para proteger las raíces de tus cultivos?

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El género Trichoderma ha sido estudiado por décadas y comprende actualmente más de 89 especies. Éstas se encuentran en una gran variedad de ecosistemas, lo que hace que posean una fácil adaptación cuando se introducen en diferentes tipos de clima. Tienen la capacidad de atacar a otros hongos y utilizar sus nutrientes -algo conocido como micoparasitismo- por lo que resulta un agente biológico altamente efectivo para la protección de cultivos.

Estos hongos benéficos se encuentran entre los microorganismos más resistentes a los químicos sintéticos y a toxinas naturales y son capaces de degradar rápidamente algunos de ellos.

El uso de esta solución natural no es solo un acto de respeto con el entorno, sino también una de las acciones más efectivas contra otros hongos fitopatógenos del suelo como Fusarium spp., Pythium spp., Thanatephorus cucumeris (Rhizoctonia solani), Sclerotinia sclerotiorum y Athelia rolfsii (Scletotium rolfsii) y aéreos como Botrytis spp. Inclusive, resulta sumamente efectivo contra especies de nematodos fitoparásitos como Meloidogyne javanica e incognita, en los cuales suprime su reproducción y la irritación que causan en las raíces.

¿Cómo las especies de Trichoderma atacan a los patógenos fúngicos?

Con diferentes métodos de control biológico, las especies de Trichoderma pueden inhibir fácilmente a los patógenos fúngicos.

Primero, compiten por los nutrientes y el espacio con los hongos fitopatógenos. Segundo, actúan como micoparásitos al ser atraídos por las enzimas de los patógenos vegetales, hospedándose y creciendo en ellos por quimiotropismo. El hongo benéfico se enrolla o crece a lo largo de la hifa del huésped formando estructuras angostas que ayudan a penetrar la pared celular del huésped. Esto hace que la pared celular se degrade, inhibiendo el desarrollo del patógeno. Tercero, actúan como antagonistas produciendo micotoxinas que pueden desactivar enzimas producidas por los fitopatógenos; y cuarto, el Trichoderma activa el mecanismo de defensa de la planta induciendo la señalización de defensas, algo muy efectivo contra una gama de patógenos tanto en etapas de preinfección así como en postinfección.

Trichoderma y la promoción del crecimiento de la planta

Otro de los mecanismos de acción de Trichoderma que beneficia a la planta es la dilución de fosfatos y nutrientes. Por medio de la producción de ácidos orgánicos como ácido glucónico, fumárico y cítrico se disminuye el pH del suelo y se permite la solubilización de fosfatos, así como también de micro y macronutrientes tales como el hierro, el manganeso y el magnesio que son vitales para el metabolismo de las plantas. Esto facilita su asimilación y promueve su crecimiento.

Existen pruebas documentadas que informan que Trichoderma puede promover el crecimiento de las plantas hasta en un 300%.  Además, la capacidad de las cepas de Trichoderma para inducir un mayor sistema de raíces y mejorar la salud de las plantas proporciona más nichos para el crecimiento del hongo.

Koppert y su cepa T22 (Trianum-P), el aliado que necesitas

La amplia gama de cepas comerciales de Trichoderma desempeñan un papel importante en la biorremediación de suelos contaminados y se pueden aplicar en el manejo integrado de plagas y enfermedades y la fitorremediación. La variabilidad en el rendimiento en diferentes ecosistemas continúa siendo un limitante para su uso en el control biológico. Sin embargo, la cepa T22 de Koppert funciona eficazmente bajo diversas condiciones climáticas. Gracias al cruce de dos cepas, el hongo puede crecer dentro de un amplio rango de temperatura (10-34 °C), a niveles de pH desde 4 a 8.5, en una amplia variedad de sustratos y en las raíces de cultivos diferentes.

Trianum-P es producido por Koppert Biological Systems en Holanda. Koppert es el líder del mercado internacional en protección biológica de cultivos y polinización natural.

Nuestras investigaciones y pruebas han demostrado que la aplicación regular de Trianum-P en las raíces de las plantas logra los siguientes resultados:

  • Reducción de la incidencia de las enfermedades mencionadas.
  • Mayores rendimientos.
  • Mayor peso fresco y peso seco de las partes superficiales y subterráneas de la planta.
  • Mejor desarrollo de las flores.
  • Estimula una resistencia sistémica al Virus del Mosaico del Pepino.

Finalmente, se observa un sistema de raíces mejor desarrollado y un crecimiento más uniforme de los cultivos. Esto ocurre aún y cuando las condiciones del cultivo no son las óptimas.

Nuestro Trichoderma harzianum T22 (Trianum-P) es otra solución disponible en México y un aliado más para trabajar en unión con la naturaleza.


¿Quieres saber más? Escribe a comunicacion@koppert.com.mx

Acerca de las fotografías utilizadas en este artículo:

Fotografías de Guido Roozemond. El cultivo de fresa fue tratado con Trianum - P y Vidi Parva directamente después del transplante y posteriormente las fotos se tomaron a las 3 semanas.  

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